Conferencia De Obispos Participa En Congreso Americano Misionero Y Lanzamiento De La Gran Misión Continental En Quito
WASHINGTON—Una delegación que representa a la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB) participa esta semana en el Tercer Congreso Americano Misionero, que se celebra en Quito, Ecuador. La delegación incluye a los obispos Mons. Daniel F. Walsh de Santa Rosa, CA, Mons. Octavio Cisneros, obispo auxiliar de Brooklyn, y Mons. Martin D. Holley, obispo auxiliar de Washington, DC. También incluye a seis representantes de las oficinas de Misiones, Diversidad Cultural en la Iglesia y Colecta para la Iglesia en América Latina de la Conferencia.
A través de la Colecta para la Iglesia en América Latina, USCCB también ha proporcionado apoyo financiero al comité organizador del Tercer Congreso Americano Misionero, así como a delegaciones particulares de otros países para que pudieran asistir. El monto total de las ayudas asciende a más de 50.000 dólares.
El congreso reúne a unos 3.000 misioneros de 25 países del continente americano y el Caribe. También asisten cerca de cien invitados especiales provenientes de los cinco continentes. La delegación estadounidense cuenta con 53 representantes.
La misa de clausura del Tercer Congreso Americano Misionero el domingo, 17 de agosto, tendrá un significado especial pues marcará el lanzamiento de la Gran Misión Continental, a través de la cual comunidades católicas en todo el continente trabajarán para evangelizar a los católicos y para ayudarles a profundizar en el conocimiento y el compromiso con su fe. Más de 30.000 personas se espera que asistan a la misa de clausura en el Estadio Liga Deportiva Universitaria de Quito.
La Gran Misión Continental fue convocada durante la celebración de la V Conferencia General del Consejo Episcopal Latinoamericano, celebrada en Aparecida, Brasil, en mayo de 2007. Retomando las palabras que el Papa Benedicto XVI dirigiera a un grupo de obispos de Brasil, el cardenal Claudio Hummes, prefecto de la Congregación para el Clero en el Vaticano, recordó en aquel entonces a los obispos que "no hemos evangelizado suficientemente a aquellos que hemos bautizado", y añadió que "ellos tienen el derecho a ser evangelizados por nosotros porque cuando los bautizamos asumimos el compromiso de evangelizarlos y llevarlos a Jesucristo".
Alejandro Aguilera-Titus, director adjunto del Secretariado de Diversidad Cultural en la Iglesia y miembro de la delegación enviada a Quito, explicó la importancia de la participación de Estados Unidos en el Congreso Misionero.
"Hoy más que nunca, la Iglesia necesita reconocer y vivir su vocación misionera. Necesitamos que las parroquias salgan al encuentro del creyente y del no creyente para dar testimonio del amor de Cristo y de la promesa de paz, justicia y verdad. Las parroquias no pueden quedarse esperando a que lleguen los creyentes. El Congreso misionero puede ser la llama que encienda el celo misionero desde Alaska hasta la Patagonia", dijo Aguilera.

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