Enmienda descarta el uso de dinero federal para pagar por abortos electivos. Obispos quieren que se incluya en versión del Senado una enmienda similar a la Enmienda Stupak aprobada en la Cámara; se oponen a hacer que unos paguen por los abortos de otros.
WASHINGTON—Los obispos estadounidenses han expresado su apoyo a la Enmienda Nelson-Hatch-Casey a la propuesta de ley de reforma de salud en el Senado y han pedido a los votantes que la respalden.
Los obispos adoptaron esta postura en una carta a todos los senadores con fecha 7 de diciembre, después de que los Senadores Ben Nelson (D-NE), Orrin Hatch (R-UT) and Robert Casey (D-PA) propusieron una enmienda para evitar que la ley de reforma de salud permita el uso de fondos federales para comprar planes de seguro médico que incluyan abortos electivos. Las restricciones serían similares a las de la Enmienda Hyde, aprobada en 1976, que prohíbe en la ley de apropiaciones de Salud y Servicios Humanos el uso de fondos públicos para pagar por la cobertura de la mayoría de los abortos.
Prohibiciones similares son parte de otros programas federales como el Programa de Seguro Médico Infantil (Children’s Health Insurance Program) y el Programa de Beneficios de Salud para Empleados Federales, y se incluyeron ahora en la ley de reforma de salud recién aprobada en la Cámara de Representantes, “Affordable Health Care for America Act”.
“Le rogamos encarecidamente que apoye una enmienda esencial que será ofrecida por los Senadores Ben Nelson (D-NE), Orrin Hatch (R-UT) and Robert Casey (D-PA) para mantener vigentes las actuales disposiciones legales, en vigor por largo tiempo y que gozan de amplio apoyo que prohíben el uso de fondos gubernamentales para pagar por cobertura médica que incluya abortos electivos”, dicen los obispos en su carta.
Los obispos también enviaron a los senadores dos resúmenes de datos esenciales que dan soporte a su postura. Los resúmenes, en inglés, pueden encontrarse en : Abortion and Conscience Problems in the Senate Health Care Reform: http://www.usccb.org/healthcare/hatch-nelson120409.pdf y What the Nelson-Hatch-Casey Amendment Does: http://www.usccb.org/healthcare/nelsondo.pdf.
La carta fue firmada por el Obispo William Murphy de Rockville Centre, New York, presidente del Comité de Obispos sobre Justicia y Desarrollo Humano; el Cardenal Daniel DiNardo de Galveston-Houston, presidente del Comité de Actividades Pro Vida, y el Obispo John Wester de Salt Lake City, presidente del Comité de Obispos sobre Inmigración.
“Esta enmienda tendrá un efecto similar a la Enmienda Stupak-Smith-Ellsworth-Kaptur-Dahlkemper-Pitts ya aceptada en la casa por amplia mayoría y de forma bipartidista,” afirma la carta. “Como aquella enmienda, ésta no cambia la situación actual en nuestro país: el aborto sigue siendo legal y estando disponible, pero no se puede usar fondos públicos para pagar por abortos electivos o planes que incluyen tales abortos. Esta enmienda no restringe el aborto o evita que la gente pueda comprar de su propio bolsillo seguros médicos que incluyen cobertura de abortos. Simplemente se asegura que en lo que respecta a fondos federales, el público no está obligado a pagar por abortos de otras personas”.
La carta afirma que la propuesta en curso en el Senado “permite al Secratario/a de Salud y Servicios Humanos autorizar y hacer obligatoria la cobertura de abortos mediante la llamada “opción de seguro médico comunitario” que estaría gestionada por el gobierno. También otorga fondos para otros planes que incluyen abortos ilimitados y crea un “recargo de aborto” obligatorio sin precedente que requerirá a los compradores de seguros médicos que son pro vida pagar directa y explícitamente por los abortos de otras personas. La propuesta de ley no mantiene protecciones esenciales de no discriminación para proveedores que rechacen participar en abortos. La enmienda Nelson-Hatch-Casey simplemente corrige graves desviaciones que se alejan de la actual política federal”.
“Urgimos al Senado a que apoye la enmienda Nelson-Hatch-Casey. Conforme otras enmiendas a la propuesta legislativa se vayan ofreciendo, que aborden nuestras prioridades como la accesibilidad de precios y trato justo para los inmigrantes, nosotros continuaremos comunicando al Senado nuestra posición al respecto”, dijeron los obispos.
Los obispos alentaron a los católicos a trabajar por la aprobación de la enmienda contactando a sus senadores. Un modo de hacerlo es a través del sitio Web www.usccb.org/action.
La carta en su integridad se reproduce a continuación.
7 de diciembre de 2009
Senado de los Estados Unidos
Washington, DC 20510
Estimado Senador,
En nombre de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB por sus siglas en inglés), urgimos con fuerza al Senado a que adopte cambios esenciales a la propuesta de ley de reforma de salud que se aseguren que la necesaria legislación de reforma proteja verdaderamente la vida, la dignidad, la conciencia y la salud de todos.
Por este motivo le rogamos encarecidamente que apoye una enmienda esencial que será ofrecida por los Senadores Ben Nelson (D-NE), Orrin Hatch (R-UT) and Robert Casey (D-PA) para mantener vigentes las actuales disposiciones legales, en vigor por largo tiempo y que gozan de amplio apoyo, que prohíben el uso de fondos gubernamentales para pagar por cobertura médica que incluya abortos electivos.
Desgraciadamente, la actual propuesta de ley ante el Senado no mantiene políticas federales que han estado en vigor por mucho tiempo que restringen el uso de fondos públicos para abortos electivos y planes que cubren abortos electivos—políticas que se aplican en todos los programas incluidos bajo la Enmienda Hyde, el Programa de Seguro Médico Infantil (Children’s Health Insurance Program) y el Programa de Beneficios de Salud para Empleados Federales— y ahora en la ley de reforma de salud recién aprobada en la Cámara de Representantes, “Affordable Health Care for America Act”. Creemos que toda legislación que viole este principio moral no es una verdadera reforma de salud y debe ser enmendada para reflejar las restricciones contempladas en la Enmienda Hyde. De no ser así, debería oponerse a la actual propuesta legislativa.
Esta enmienda tendrá un efecto similar a la Enmienda Stupak-Smith-Ellsworth-Kaptur-Dahlkemper-Pitts ya aceptada en la casa por amplia mayoría y de forma bipartidista (ver resumen adjunto). Como aquella enmienda, ésta no cambia la situación actual en nuestro país: el aborto sigue siendo legal y estando disponible, pero no se puede usar fondos públicos para pagar por abortos electivos o planes que incluyen tales abortos. Esta enmienda no restringe el aborto, o evita que la gente pueda comprar de su propio bolsillo seguros médicos que incluyen cobertura de abortos. Simplemente se asegura que en lo que respecta a fondos federales, el público no está obligado a pagar por abortos de otras personas.
La propuesta actualmente en curso en el Senado permite al Secratario/a de Salud y Servicios Humanos autorizar y hacer obligatoria la cobertura de abortos mediante la llamada “opción de seguro médico comunitario” que estaría gestionada por el gobierno. También otorga fondos para otros planes que incluyen abortos ilimitados y crea un “recargo de aborto” obligatorio sin precedente que requerirá a los compradores de seguros médicos que son pro vida pagar directa y explícitamente por los abortos de otras personas. La propuesta de ley no mantiene protecciones esenciales de no discriminación para proveedores que rechacen participar en abortos. La enmienda Nelson-Hatch-Casey simplemente corrige graves desviaciones que se alejan de la actual política federal.
Urgimos al Senado a que apoye la enmienda Nelson-Hatch-Casey. Conforme otras enmiendas a la propuesta legislativa se vayan ofreciendo, que aborden nuestras prioridades como la accesibilidad de precios y trato justo para los inmigrantes, nosotros continuaremos comunicando al Senado nuestra posición al respecto.
Los obispos católicos han abogado por mucho tiempo para que el cuidado médico sea adecuado y económicamente accesible para todos. Como pastores y maestros, creemos que una reforma genuina del sistema de salud debe proteger la vida y la dignidad humanas, no amenazarlas, especialmente la de quienes no tienen voz y los más vulnerables. Creemos que la legislación de reforma del sistema de salud debe proteger la conciencia de los proveedores, contribuyentes, y otros, no violarla. Creemos que la cobertura universal debe ser verdaderamente universal, y no denegar cuidado médico a quienes que lo necesitan con el pretexto de su condición, edad, de dónde vienen o cuándo llegaron aquí. Proporcionar acceso a un cuidado médico asequible que refleje claramente estos principios fundamentales es un bien público, un imperativo moral y una prioridad nacional urgente.
Atentamente,
Reverendísimo William F. Murphy
Obispo de Rockville Centre
Presidente
Comité Doméstico de Justicia y Desarrollo Humano
Daniel Cardenal DiNardo
Arzobispo de Galveston-Houston
Presidente
Comité de Actividades Pro Vida
Reverendísimo John Wester
Obispo de Salt Lake City
Presidente
Comité sobre Inmigración
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Etiquetas: obispos, aborto, reforma de salud, Orrin Hatch, Ben Nelson, Robert Casey, Bart Stupak, William Murphy, John Wester, Cardenal Daniel DiNardo.

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