Marco De Reforma Inmigratoria Necesita Ajustes Pero “Importante Primer Paso En El Proceso Legislativo”, Dicen Obispos
Piden acción bipartidista en 2010 que afirme el imperio de la ley y los derechos humanos
Ven necesidad de resolver causas que originan la emigración
Urgen a no usar la reforma de inmigración para promover uniones del mismo sexo
WASHINGTON—Los obispos estadounidenses calificaron la introducción de un marco de reforma inmigratoria por el liderazgo del Senado el 29 de abril como “importante primer paso” en el proceso de lograr una reforma integral de las leyes de inmigración. El marco, desarrollado por el Senador Charles Schumer (D-NY) y respaldado por el liderazgo del Senado, intenta establecer los parámetros para comenzar negociaciones que conduzcan a una ley de reforma bipartidista.
La posición de los obispos fue articulada el 29 de abril por el obispo John C. Wester de Salt Lake City, presidente del Comité sobre Inmigración de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos.
“Urgimos a los miembros de ambos partidos a comenzar el proceso que conduzca a la introducción y aprobación de una legislación bipartidista que afirme el imperio de la ley y los derechos humanos fundamentales”, afirmó el Obispo Wester.
El Obispo Wester señaló algunos problemas en el marco que requieren revisión, incluyendo la controversial disposición que permitiría a parejas del mismo sexo recibir beneficios de inmigración iguales a los de las parejas casadas. También resaltó que las medidas destinadas a reforzar el cumplimiento de la ley (enforcement) contempladas en el marco no deberían violar derechos básicos, y que debería prestarse atención, asimismo, a las políticas que tienen que ver con las causas que dan origen a la emigración.
El Obispos Wester exhortó al Congreso a comenzar las discusiones con el objetivo de aprobar la legislación en el 2010.
“Hacemos un llamado a un debate robusto pero civil. Este asunto no puede esperar más y no debería ser politizado ni secuestrado por ideologías. Nuestro sistema de inmigración no está funcionando y necesita ser reparado de inmediato,” dijo el Obispo Wester.
El texto completo de la declaración sigue.
Declaración del Monseñor John C. Wester
Obispo de Salt Lake City
Presidente del Comité sobre Inmigración, Conferencia de Obispos Católicos de EE.UU.
29 de abril de 2010
Sobre la publicación de un marco de reforma inmigratoria en el Senado de los EE.UU.
Los obispos de los Estados Unidos se han pronunciado de forma consistente a favor de una reforma integral de las leyes de inmigración y han pedido con insistencia su aprobación. La introducción a día de hoy de un marco de reforma inmigratoria en el Senado de los Estados Unidos es un primer paso importante en el proceso de lograr la promulgación de una medida integral. Urgimos a los miembros de ambos partidos a comenzar el proceso hacia la introducción y aprobación de legislación bipartidista que afirme el imperio de la ley y los derechos humanos fundamentales.
Aunque respaldamos las líneas generales del marco propuesto, incluyendo la legalización de los indocumentados y las mejoras a nuestros sistemas inmigratorios basados en el empleo o la familia, nos oponemos firmemente a que se extiendan beneficios matrimoniales a las relaciones del mismo sexo. Esta propuesta amenaza la oportunidad de unir al Congreso y al pueblo americano entorno a una solución común al importante reto de la reforma de inmigración.
También nos preocupa el incremento de recursos destinados a reforzar el cumplimiento de la ley (enforcement) contenidos en este marco. En años pasados, los Estados Unidos han invertido billones de dólares en hacer cumplir las leyes inmigratorias, lo cual no sólo no ha solucionado el problema sino que en algunos casos ha llevado al abuso de los inmigrantes. Nosotros apoyaríamos la inclusión de disposiciones que traten de minimizar los factores que “empujan” a los inmigrantes a venir a los Estados Unidos, tales como la falta de desarrollo económico en los países de origen, para que así los emigrantes puedan permanecer en sus países y sustentar a sus familias con dignidad.
Estamos dispuestos a trabajar con la Administración y con nuestros oficiales federales electos de ambos partidos para resolver estas preocupaciones y mejorar la legislación en todas las áreas. Hacemos un llamado a un debate robusto pero civil. Este asunto no puede esperar más y no debería ser politizado ni secuestrado por ideologías. Nuestro sistema de inmigración no está funcionando y necesita ser reparado de inmediato.
---

![[home]](/comm/images/usccb_logo.gif)