Yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin de la historia. (Mt. 28:18, 20)
Objetivo: Reconocer que la historia de cada comunidad de fe está íntimamente vinculada con la historia de salvación de Dios.
Introducción
Esta sesión, de ser empleada como la sesión de apertura en este proceso grupal, pone el tono para las reuniones futuras. Nuestras historias son centrales a nuestra fe y compartir historias es compartirnos nosotros mismos. El Año Jubileo 2000 nos invita a volver la mirada a donde hemos venido y celebrar los acontecimientos y gente que nos permiten ser fe gente llena de fe en camino al Año Jubileo 2000 y al Tercer Milenio Cristiano.
Adelantar preparativos
Poner una mesa con álbumes de fotos, recuerdos, árbol genealógico, anuarios, etc., en un lado (símbolos de la historia personal); una cruz, Biblia, estatuillas de santos, tal vez incluso recuerdos parroquiales como trofeos o fotos, en el otro (símbolos de la historia de la comunidad de fe).
Bienvenida y oración (15 minutos)
Bienvenidos. Nos alegra que hayan podido reunirse con nosotros hoy día. Sabemos que hay muchas otras maneras en que podrían ustedes estar pasando este momento, así que nos sentimos agradecidios de que eligieran estar aquí. El Adviento es un tiempo de espera y preparación, de mirar adelante hacia un futuro más luminoso. Este año experimentamos el Adviento de una manera especial pues anticipamos no sólo la Navidad sino también el inicio del Año Jubileo 2000.
Pero antes de que podamos entrar plenamente en el nuevo año, es importante que entendamos dónde estamos y cómo llegamos aquí. Así que en el espíritu del Jubileo, apartaremos un poco del tiempo de la agitación de nuestras vidas —especialmente agitadas durante la temporada navideña— y dejaremos que nuestra tierra descanse en barbecho por un tiempo. Esperamos que este momento de reflexión nos permita renovar, rejuvenecer y reavivar nuestros espíritus para la nueva y fresca vida que es lo que significa, después de todo, el nacimiento de Jesús.
Cada uno de nosotros viene aquí con una historia, una historia muy personal. Aquí en la mesa hay símbolos de esa historia personal en la vida de uno. Una de las cosas más personales que tenemos es el nombre. Es parte de nosotros, parte de nuestra identidad. Esta noche empezamos a presentarnos, a compartir nuestros nombres. Nos gustaría que compartan ustedes también un poco más con nosotros: decirnos cómo recibieron su nombre. ¿Quién les puso su nombre? ¿Les pusieron el nombre de un familiar o de alguien famoso? ¿Su nombre o apellido tiene un significado especial? ¿Tienen un sobrenombre, y si es así, cómo lo recibieron? Cuando nos digan su nombre, cuéntennos por favor la historia de su nombre o sobrenombre, de modo que podamos conocer más de ustedes.
[Después de la actividad, empezar la oración.]
Aquí sobre la mesa tenemos también símbolos de nuestra historia común como comunidad de fe, la historia de la salvación de Dios. A veces nos sentimos separados de la historia de nuestra comunidad, otras veces nos sentimos íntimamente vinculados con nuestra historia común. Hoy exploraremos dónde se juntan nuestras historias individuales y la historia de la salvación. Venimos a contar la historia...
[Tocar la canción de David Haas "Canción del Cuerpo de Cristo", (Gather II, GIA Publications, 1998).]
Compartir nuestras experiencias (40 minutos)
Cada ser humano hace y crece dentro de una comunidad y nación con su propia y particular historia y cultura. La verdadera comunidad es demasiado a menudo un ideal no realizado, y así puede que no siempre apreciemos el hecho de que nuestras identidades dependen en gran parte del conocimiento y entendimiento que tenemos de nuestra propia cultura e historia. Esta noche vamos a emplear un ejercicio al examinar nuestras vidas más de cerca para tratar de ver a las personas y grupos que han tenido impacto sobre nuestras historias personales.
[Asegurar que todos tengan lápiz o lapicero. La cuartilla es simplemente una hoja de papel con una línea que la cruza de izquierda a derecha en orientación paisaje (horizontal). A medida que se avanza, poner instrucciones que detallen cada paso del ejercicio en una transparencia previamente preparada (si se tiene acceso a un proyector) o un gran papel periódico; se incluye una muestra de transparencia/papel periódico al final de este plan de sesión.]
Sostener la hoja de modo que la línea cruce la página de izquierda a derecha. Sobre el extremo de la línea a la mano izquierda escribir el año de nacimiento. Sobre el extremo de la línea a la mano derecha, escribir 1999. Esta línea de tiempo representa la vida de uno.
[Cada párrafo que sigue abajo describe una parte de la actividad que debe tomar 3 o 4 minutos para un total de no más de 15 minutos. Mover las cosas enérgicamente, alentando a la gente a empezar mientras se les da ejemplos; usar la transparencia/papel periódico. Aunque esta actividad puede examinar temas profundos, también funciona bien en un nivel más ligero, que puede ser más apropiado para este marco temporal. Hay libertad de ampliarla si se tiene el tiempo.]
Lo primero que me gustaría que hagan ustedes es poner los acontecimientos significativos de su vida sobre la línea más o menos en los lugares correctos. Por ejemplo, si uno de ustedes tiene 30 años y fue confirmado a los 14, ponerlo más o menos a la mitad de la línea. No se comprobará lo que pongan. Simplemente pueden ustedes escribir en palabras o si prefieren usen símbolos o dibujos que representen los acontecimientos. Pongan sucesos como en inicio del jardín de la infancia, la primera comunión, la graduación de la escuela primaria, la confirmación, la graduación de la secundaria, la graduación de la universidad, el primer trabajo, el matrimonio, el nacimiento de sobrinos y sobrinas o sus propios hijos, la muerte de un padre o abuelo, decisiones importantes o momentos de descubrimiento, logros, compromisos, traslado a un nuevo hogar, etc. Los sucesos que ponga sobre la línea de tiempo son específicos a su historia, así que no habrá dos líneas que sean iguales.
Ahora que tienen el esquema de su vida así bosquejado, me gustaría que pongan sobre la línea de tiempo a la gente que ha modelado su vida, en los lugares apropiados arriba o abajo de la línea; pero asegúrense de dejar espacio para el siguiente paso. Padres, abuelos o hermanos podrían estar allí en los primeros años. Podría incluirse amigos y vecinos de su ciudad natal. Tal vez un profesor, consejero, compañero de clase o amigo íntimo, o incluso un viejo antagonista de la escuela encaja allí por alguna parte. Puede que tuviesen un sacerdote parroquial, hermana, ministro de juventud, director espiritual o mentor que conocieron desde una comunidad de fe. Podrían desear incluir compañeros de habitación o colegas del trabajo, otras personas significativas (como se dice), cónyuges, niños. Gente que ustedes ni siquiera conocen, sus héroes o ídolos, pueden haber afectado su vida de maneras importantes. Nuevamente, estas son las personas que modelaron quiénes son ustedes hoy día, así que su línea de tiempo será completamente única.
El siguiente paso es poner los grupos que han tenido impacto en su vida de fe. Algunos de éstos pueden ser comunidades de fe abiertas. parroquias e iglesias, grupos juveniles, grupos de scouts, ministerios universitarios, grupos de oración, movimientos de retiro, etc. Otros pueden no ser siempre reconocidos como comunidades de fe, pero tienen igualmente impacto espiritual: un grupo de amigos, una case sobre un tópico importante para ustedes, un grupo de chateo en Internet, incluso la propia familia (¡la iglesia del hogar!). Para este momento su papel puede estar ya bastaste atestado, pero dejen un poco más de espacio.
Finalmente, quisiéramos invitarles a incluir experiencias de fe que sean importantes para ustedes. Tal vez fueron a un retiro o participaron de un grupo de oración. Tal vez tuvieron una epifanía caminando en los bosques o leyendo las Escrituras. Quizás tuvieron una relación con alguien que realmente profundizó su vida en la fe. Acaso tuvieron un periodo en que no se sintieron cerca de Dios en absoluto; éstas también pueden ser experiencias de fe significativas. Probablemente encontrarán que algunas de estas experiencias son únicas a ustedes porque nuestros caminos espirituales son tan diferentes.
[Dar 20-25 minutos para discusión. Sugerencia de hospitalidad: planear los agrupamientos de antemano; cuando se encuentran en una situación nueva, la mayoría de adultos prefiere ser colocado en grupos, e incluso los veteranos necesitan ser desafiados a ir más allá de su zona de comonidad y conocer gente nueva. Sugerencia de facilitación: de ser posible, incluir una persona en cada grupo preparada para ayudar a que la discusión se desarrolle sin obstáculos.]
Preguntas de discusión:
En sus grupos, discutir por favor las siguientes preguntas
- Cuenten su historia trazando para el grupo su línea de tiempo. ¿Qué individuos, grupos y acontecimientos han tenido impacto sobre su vida?
- ¿Cómo y cuándo se hicieron parte de esta comunidad de fe?
- ¿Qué acontecimientos y personas han sido importantes en su relación con su comunidad de fe? ¿Cómo así?
- ¿Qué factores y experiencas han hecho difícil su relación con los diferentes miembros de esta comunidad de fe? ¿Cómo así?
- ¿Cómo han contribuido ustedes a la historia de su comunidad de fe?
Reflexionar en nuestra tradición de fe (40 minutos)
Las presentes generaciones están viviendo en un momento muy especial en la historia de la humanidad: la bienvenida de un nuevo milenio. Este momento histórico es de particular importancia para los cristianos, pues celebramos en nacimiento de Cristo hace dos mil años.
El tiempo es importante para el cristianismo. Dios no nos salva desde algún lugar lejano. Dios está aquí con nosotros en el mundo. Dentro del tiempo fue creado el mundo, y dentro de sus límite se despliega la historia de la salvación. Culminará "en la plenitud del tiempo" (Tertio Millennio, Nº 10). Jesucristo en el Señor de la historia, la clave y meta de la humanidad (cf. Gaudium et Spes, Nº 10). Él camina a nuestro lado y da dirección y esperanza a nuestras vidas. Él nos dice: "Yo estoy con ustedes todos los días hasta que se termine este mundo" (Mt. 28:20).
Esta verdad —que Dios está con nosotros, una parte viviente de nuestra historia— tiene infinito valor en un mundo plagado de problemas y dolorosos acontecimientos, acontecimientos que pueden incluso llevarnos a cuestionar el significado de la vida. Enfrentados a los horrores del racismo, el sufrimiento de gente inocente, la soledad de familias desintegradas y los estragos de la enfermedad y la pobreza, los cristianos no pierden la esperanza. Nosotros creemos que Dios está con nosotros en tiempos de dolor, lucha y pesar. Creemos que estos males serán superados, no en alguna otra vida celestial, sino aquí en nuestro mundo en la historia de la humanidad. Creemos que algún día se harán realidad las bienaventuranzas del reino de Dios (Mt. 5:1-12).
Creer que Jesucristo en el Señor de la historia y que él ha derrotado a la muerte y al pecado es aceptar la invitación de ver la historia del mundo como Dios la ve. Estamos llamados a creer que todas sus promesas se harán realidad, a tener fortaleza para soportar el sufrimiento personal y el sufrimiento de nuestro prójimo. Estamos llamados a reconocer las maravillas de Dios a través de toda la historia humana y en nuestras vidas, a dar nuestra vida con amor por la construcción de un mundo mejor, a creer que la historia de la humanidad tiene su significado en Cristo; pues toda la historia humana es un gran peregrinaje a la casa de Dios (cf. Tertio Millenio Adveniente, Nº 49).
Preguntas de discusión:
En sus grupos, discutir por favor las siguientes preguntas
- La historia de su comunidad de fe ¿refleja los dones y las contribuciones de todos sus miembros, particularmente de sus miembros adultos jóvenes? Sírvanse explicar.
- ¿Cómo es la historia de su comunidad de fe una fuente de esperanza e inspiración al enfrentar los desafíos que encaramos hoy?
- ¿Qué cambios pueden darse en las actitudes de la gente al desafiar las realidades y acontecimientos desde nuestra fe en Jesucristo y sus promesas?
Poner nuestra fe en acción (40 minutos)
La acción santificadora del Espíritu Santo guía la vida de los fieles y les da el don de la unidad en Cristo (Tertio Millenio Adveniente, Nº 34). Esta verdad nos ayuda a comprender la importancia de llegar a conocernos realmente entre nosotros y de construir una sola comunidad de fe juntos. No somos un grupo disperso de congregaciones separadas; somos una sola iglesia. Cuando nos reunimos y compartirmos las historias de las diversas culturas y generaciones que componen nuestra comunidad, reconocemos la acción guiadora y santificadora del Espíritu Santo en cada historia, y vemos que cada una es realmente parte de una sola historia de salvación. Así es como la comunidad de fe crece como la semilla de mostaza del Evangelio hasta convertirse en una gran árbol, capaz de abarcar con sus ramas todo el conjunto de la humanidad (Tertio Millenio Adveniente, Nº 56).
Si una parte de la humanidad está ausente o es ignorada por ser joven, por hablar otro idioma, por ser de otra raza, por ser recién llegada o por cualquier otra razón, la historia y vida de esa comunidad está incompleta. Ser cristiano es reconocer a Cristo en cada uno de nuestros hermanos y hermanas, pero es también reconocerlos por quienes ellos realmente son: verlos, conocerlos, aceptarlos y amarlos. Sólo entonces puede la comunidad de fe experimentar la totalidad y la unidad a la que estamos llamados.
Pasos de acción:
Nos gustaría contar nuestra historia: una historia no sólo de quienes estamos aquí reunidos, sino de toda nuestra comunidad. La meta del proyecto será ayudarnos a reconocer que aunque cada uno de nosotros puede ser diferente, compartimos una unicidad esencial en Jesucristo. Para aprestarnos para nuestro paso de acción, presentaremos otra línea de tiempo, como las que hicimos antes, pero ésta representará la vida de nuestra comunidad de fe.
[Presentar una línea de tiempo de las diferentes personas y acontecimientos que han influenciado la historia de la comunidad de fe. Incluir: fechas y acontecimientos significativos (fundación de la parroquia o universidad, apertura de la escuela parroquial, nuevos proyectos de construcción, inicio de funciones de pastores o presidentes, etc.); personas claves (obispos, pastores, directores, maestros, secretarios, sacerdotes asociados, ministros de la juventud, etc.), y factores económicos, políticos, culturales y sociales importantes que hayan influenciado el desarrollo de la comunidad. En la parroquia o campus promedio, pocos estarán al tanto de tales datos, así que probablemente el presentardor tendrá que investigar la historia de la comunidad. La mayoría de parroquias y recintos universitarios tienen a mano materiales que pueden acelerar el proceso.]
Con una lluvia de ideas encontrar maneras de animar esta línea de tiempo en una presentación ante la comunidad de fe entera. ¿Cómo pueden ser personalizados los hechos para convertirlos en historias con las que la gente pueda relacionarse? ¿Cómo puede ser compartida esta información de forma efectiva con la comunidad?
Poner las sugerencias del grupo en el papel periódico. Seguir la regla "no hay ideas malas", no hacer comentarios negativos sobre las sugerencias de nadie; calificar de impráctica o descabellada alguna idea en este momento sólo desanima la participación. En caso de que el grupo sea lento para responder, he aquí algunas sugerencias:
- Testimonios de la historia: entrevistar a una persona clave de cada cultura y generación viviente de la existencia de la comunidad. Hacer unas cuantas preguntas básicas y pedir historias interesantes. Asegurarse de tomar una foto; de vez en cuando las fotos pueden ser muy efectivas. No deje de lado a las generaciones más jóvenes; ¡incluso los niños!
- Hacer que un voluntario que maneje computadoras junte los testimonios y fotos en diagramaciones atractivas.
- Poner los testimonios en un tablón informativo o quiosco en un área común. Imprimirlos en el boletín parroquial. Emplearlos como encartes de boletín una vez al mes durante todo el año. Ponerlos en la página web de la parroquia.
- Planear una celebración para el Año Jubileo que abarca en toda su amplitud la historia de la comunidad de fe.
- Preparar a los que asistan a la Jornada Mundial de la Juventud y otras celebraciones jubilares para que creen sus propios testimonios a la comunidad cuando regresen a casa.
[Asegurarse de llevar a cabo la presentación de alguna forma. Formar el comité con los más dedicados y acomedidos adultos jóvenes de la reunión. No pedir voluntarios: escoger los que se crea tienen el talento para hacer funcionar el proyecto e invitarlos personalmente; ir fuera del grupo formado, de ser necesario. Según lo prometido, deben usar las ideas producidas por el grupo para crear una presentación para la comunidad entera el próximo año. Los adultos jóvenes son gente muy ocupada y sus vidas pueden cambiar dramáticamente en muy breve lapso, de manera que los compromisos deben ser también breves: dos o tres meses a lo más.]
Reunir nuestras experiencias (15 minutos)
- ¿Qué les ayudó a participar en esta sesión y qué lo hizo difícil?
- ¿Qué aprendieron y aceptaron de los demás?
- ¿Qué aprendieron sobre su fe?
- ¿Cómo hicieron las personas el compromiso de implementar un curso de acción?
Celebrar nuestra fe como comunidad (25 minutos)
- Himno/canción de apertura
- Invocación o invitación a la oración
- Lectura bíblica
- Oración de acción de gracias o petición
- El Padrenuestro
- Oración final y señal de la paz
- Himno de cierre
Para quienes asistan a la JMJ 2000
Nuestra visión de nuestra comunidad de fe puede ser tan pequeña como nuestra familia inmediata o algunos amigos íntimos. A menudo es del tamaño de nuestra comunidad de adultos jóvenes o un grupo de oración o retiro, o incluso tan grande como toda nuestra parroquia o campus. Muy rara vez tenemos la oportunidad de experimentar la iglesia universal, la comunidad de fe que abarca todo el globo. Pero nosotros, como todas las demás comunidades de fe en el mundo, estamos vinculados por la historia común de la salvación a través de Jesucristo y la santificación a través del Espíritu Santo en una sola gran comunidad de fe. Esta es también nuestra comunidad. Compartimos su historia.
En la Jornada Mundial de la Juventud 2000 tendrán ustedes la oportunidad de experimentar la iglesia mayor. Conocerán a gente de todas partes del mundo. Naturalmente, habrá allá muchos italianos, pero también gente de Polonia y Argentina, Australia y Arabia Saudita, Vietnam y Costa de Marfil, así como gente de todo Estados Unidos y Canadá. Ellos representarán culturas y pueblos vastamente diferentes, pero todos tendrán una cosa en común: la historia de salvación de Jesús.
Preguntas de discusión:
En sus grupos, discutir por favor las siguientes preguntas
- El tema de la JMJ 2000 es "El Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros" (Jn. 1:14). ¿Significa esto para ustedes que Dios entró plenamente en la historia humana? ¿Ha cambiado esto la historia personal de ustedes? ¿Cómo así?
- ¿Cómo pueden relacionar su historia personal y la historia de nuestra comunidad de fe con quienes conozcamos en Roma? ¿Cómo podemos animar a quienes conozcamos a compartir sus historias? Algunos grupos intercambian direcciones y banderines con gente de otros lugares. Practicar otra lluvia de ideas sobre cómo hacer contactos.
- ¿Cómo podemos estar seguros de que la naturaleza ocupada y apurada de viajar a otro país no eche a perder nuestras oportunidades de una genuina experiencia espiritual?
- ¿Creen ustedes que la experiencia de la JMJ 2000 cambiará su perspectiva sobre las diferentes culturas que componen nuestra parroquia, campus o comunidad diocesana?
- ¿Cómo pueden traer la experiencia de la JMJ de vuelta a nuestra comunidad?
[Si el tiempo para toda la sesión es limitado, usar sólo las siguientes partes: Hospitalidad y Bienvenida, Introducción y Oración, Compartir nuestras experiencias y Poner nuestra fe en acción; limitar las discusiones a una o dos preguntas, según lo recomendado.]
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