Sesión Juventud 4: Cerrando La Brecha Entre La Fe Y La Vida

Así reconocerán todos que ustedes son mis discípulos:
si se tienen aamor a los otros. (Jn. 13: 35)


Objetivo: Renovar nuestro compromiso de crear una cultura inspirada por los valores del Evangelio, viviendo nuestra fe en todas las áreas de la vida.


Introducción
Como cristianos católicos estamos llamados a hacer que los valores del Evangelio afecten cada aspecto de nuestras vidas. Cada día nos ofrece la oportunidad de dar testimonio de lo que nos rodea. Si se planea esta sesión durante la temporada de Pascua de Resurrección, aprovechar esta oportunidad para celebrar la resurrección y qué efecto tiene tal acontecimiento sobre nuestra vida y cultura. Este es un tiempo para buscar el significado de la Eucaristía en nuestras vidas, este Sacramento que nos sostiene mientra vivimos. ¿Somos parte del mundo y estamos trabajando para transformarlo? ¿Creemos verdaderamente que eso es posible?


Adelantar preparativos
Buscar en periódicos, revistas, Internet, historias de gente que marca una diferencia viviendo su fe todos los días. Compartir una historia con el grupo.


Bienvenida y oración (15 minutos)
Dar la bienvenida a los participantes y pedirles que se presenten brevemente. Empezar la sesión con una simple oración y una canción, como la de Cesareo Gabarain, "Id y Enseñad" (Flor y Canto, #336, Oregon Catholic Press).


Compartir nuestras experiencias (40 minutos)
¿Qué tiene que ver la fe con la vida cotidiana y la cultura? ¿Debe haber una relación entre la misa del domingo y la mañana del lunes, entre lo que creo en la fe y lo que vivo cada día? La gente que vive su fe en la vida cotidiana marca una diferencia en nuestra comunidad e inspira a los demás a hacer lo mismo. Gente inspiradora se encuentra en toda comunidad de fe. En muchos casos son simplemente personas como la abuela de la familia, un joven de la parroquia, una pareja del barrio o un maestro de la escuela local. Los individuos inspiradores no siempre se destacan por ser los más populares o los que hablan mejor. Lo que es común a todos ellos es su compromiso con vivir de acuerdo con los valores del Evangelio cotidianamente, especialmente en circunstancias adversas. Su testimono de vida es el mejor ejemplo de discipulado. Es una invitación entusiasta a que los demás vivan la buena nueva de Jesús en cada situación humana (Vayan y Hagan Discípulos, p. 2). Por otro lado, muchos hombres y mujeres bautizados viven su fe cristiana sin energía, mientras que otros se han separado de la Iglesia (Redemptoris Missio, Nº 33). La conversión es incompleta si no somos conscientes de las exigencias de la vida cristiana y si no nos esforzamos por vivirlas (Ecclesia en América, Nº 27). Estamos llamados a una "Nueva Evangelización" y a hacer la vinculación entre nuestra fe y nuestros deberes cotidianos en la familia, el trabajo, la escuela, y con los amigos.

Preguntas de discusión:

  • ¿Quién en su comunidad inspira a los demás a vivir los valores del Evangelio en la vida diaria?
  • Den ejemplos de cómo viven ustedes el Evangelio.
  • ¿Qué hace difícil para ustedes vivir su fe en la vida diaria?

Reflexionar en nuestra tradición de fe (40 minutos)
Jesucristo no es una idea, sino un individuo concreto, histórico: el Hijo de Dios que se hizo el hijo de María en un tiempo, lugar y cultura dados para redimirnos (La presencia hispana en la nueva evangelización en Estados Unidos, p. 20). Jesús vivió fielmente los valores del Evangelio mientras crecía en Nazaret en su propia cultura. También tuvo que desafiar a quienes tenían expectativas y actitudes diferentes de los desafíos del Evangelio. El Evangelio está lleno de ejemplos en que Jesús transformó estas situaciones dando testimonio con ellas de los valores del reino de Dios. Con la curación el día Sábado [judío], Jesús enseña que el Sábado es para el bien del individuo, no el individuo para el sábado. Al frecuentar pecadores conocidos y socializar con no judíos, Jesús enseña que el amor de Dios y su plan de salvación cruza fronteras culturales y geográficas hacia todo el mundo. Con sus milagros, Jesús da testimonio de la voluntad de Dios de traer perdón, reconciliación, curación y liberación para todos. Con sus enseñanzas y hechos, Jesús reúne la fe, la vida y la cultura afirmando lo que es genuino y bueno en la cultura, y desafiando lo que es malo, errado e indeseable.

La evangelización consiste precisamente en continuar esta obra de bien: en transformar, en el nombre de Jesucristo y con el poder del Espíritu Santo, toda creencia, actitud y conducta en nuestra cultura, para afirmar la vida y dignidad de cada persona, de acuerdo con los valores y promesas del reino de Dios. Este proceso de inculturación del Evangelio nos llama a promover una nueva expresión del Evangelio en concordancia con la cultura evangelizada, mirando hacia un lenguaje de la fe que sea el patrimonio común de los fieles y así un elemento fundamental de la comunión (Directorio General para la Catequesis, Nº 203).

Preguntas de discusión:

  • ¿Cómo da su comunidad de fe testimonio del mensaje de Jesús de amor, esperanza y fe?
  • ¿Dónde necesita su comunidad hacer algo más de trabajo? ¿Qué actitudes, creencias o conductas necesitan ser cuestionadas?

Poner nuestra fe en acción (40 minutos)
El papa Juan Pablo II advierte que vivimos en medio de una crisis cultural de insospechadas proporciones, en que los fundamentales valores humanos y del Evangelio tienden a desaparecer y dar paso a actitudes, hechos y situaciones que nos separan de Dios y unos de otros (CELAM 1992, Nº 230). Poner las cosas antes que las personas, hacerse rico a expensas de los más débiles, fomentar el desprecio racial y educar sin valores morales son algunos ejemplos de la crisis cultural. Juan Pablo II llama a una Nueva Evangelización que renueve el compromiso de la Iglesia, y de cada creyente, para llenar la brecha entre la fe y la vida. Pues una fe que no construye una cultura basada sobre valores evangélicos es una fe estéril (La presencia hispana en la nueva evangelización en Estados Unidos, p. 16). Para responder mejor a este desafío, la Nueva Evangelización llama a un "nuevo celo apostólico" capaz de generar "nuevo entusiasmo" en la proclamación del Evangelio con "nuevos métodos" que usen de manera efectiva la imaginación y creatividad y los recursos técnicos y científicos disponibles para compartir la buena nueva.

Paso de acción:

  • Usando las cinco áreas enumeradas abajo, identificar acciones que puedan llevar a cabo una Nueva Evangelización. Ejemplo: ir en peregrinaje de un día a una catedral o un santuario local para orar por una nueva comprensión de vivir nuestra fe en el mundo.)
    • En cómo vivimos como seguidores de Cristo
    • En cómo celebramos la misa y otras oportunidades de oración
    • En cómo aprendemos sobre Jesús y los retos del Evangelio
    • En cómo servimos en el nombre de la caridad y la justicia
      En cómo proclamamos que Jesucristo es el Camino, la Verdad y la Vida, ayer, hoy y siempre

Reunir nuestras experiencias (15 minutos)

  • ¿Qué les ayudó a participar en esta sesión y qué lo hizo difícil?
  • ¿Qué aprendieron y aceptaron de los demás?
  • ¿Qué aprendieron sobre su fe?
  • ¿Cómo hicieron las personas el compromiso de implementar un curso de acción?

Celebrar nuestra fe como comunidad (25 minutos)

  • Himno/canción de apertura
  • Invocación o invitación a la oración
  • Lectura bíblica
  • Oración de acción de gracias o petición
  • El Padrenuestro
  • Oración final y señal de la paz
  • Himno de cierre

Para quienes asistan a la JMJ 2000
Asistir a una reunión como la JMJ 2000 indudablemente cambiará a todos los participantes. Sin embargo, debe tomarse un tiempo para reflexionar sobre, en primer lugar, nuestras razones para ir. ¿Cómo podemos ser evangelizadores si no aceptamos gustosos este desafío?

  • ¿Por qué firmé para asistir a la JMJ 2000?
  • ¿Estoy dispuesto a aceptar cambiar?
  • ¿Cuál es para mí la diferencia entre un peregrino y un turista o vacacionista?
  • ¿He pensado alguna vez en mí como alguien que puede evangelizar? ¿Por qué o por qué no?

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