Kathy Saile
Departamento de Justicia, Paz y Desarrollo Humano
Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos
Conferencia telefónica de prensa - 23 de noviembre de 2009
Cuidado médico accesible y asequible
Los obispos católicos han abogado durante décadas por un sistema de salud asequible y accesible para todos, especialmente los pobres y marginados. Las propuestas de ley tanto en la Cámara como en el Senado realizan un progreso significativo hacia la cobertura médica de la gente en nuestra nación. Sin embargo, la propuesta del Senado todavía dejaría a más de 24 millones de personas en nuestro país sin seguro médico. Por su lado la propuesta aprobada en la Cámara da cobertura al 96 por ciento de aquellos que son elegibles, pero todavía deja a 18 millones de personas sin seguro. Esto no es aceptable. Aun si pasa una versión final de la ley que no cubra al 100 por ciento de todas las personas, nosotros debemos continuar luchando por lograr una cobertura total.
Si una de las propuestas de ley se convierte en ley, los más pobres en nuestro país tendrán acceso al cuidado médico a través de Medicaid. Los obispos apoyan la expansión de la elegibilidad para Medicaid a personas que vivan en un 133 por ciento o menos del nivel federal de la pobreza. Sin embargo, la propuesta de la Cámara es mejor en que la elegibilidad para Medicaid se expande para todos los que viven por debajo del 150 por ciento del nivel federal de la pobreza.
Los créditos de asequibilidad (subsidios) ayudarán a las familias de menos ingresos a poder comprar seguro médico mediante el llamado Intercambio de Seguro Médico. Sin embargo, la legislación del Senado todavía dejaría a aquellas familias de bajos recursos cuyos ingresos están situados entre un 133 y un 250 por ciento del nivel federal de la pobreza financieramente vulnerables a los costos de la atención médica. En general, el subsidio promedio que se contempla en la propuesta del Senado es de $1.300 menos que el subsidio medio contemplado por la Cámara. Se deben hacer mejoras en el proyecto de ley para que las familias de bajos ingresos estén sujetas a desembolsos razonables por cuidados médicos. Ninguna familia debería tener que elegir entre hacer los pagos de una vivienda digna y segura y poder ofrecer seguro médico a sus hijos. Ninguna familia debería tener que enfrentarse a enormes cargas financieras por una necesidad de salud.
Ambas propuestas de ley incluyen reformas que fortalecerán a las familias y protegerán a las personas de bajos ingresos y los más vulnerables al eliminar, por ejemplo, la posibilidad de negar la cobertura médica basándose en una condición pre-existente, incluyendo el embarazo. Eliminar los límites de cobertura de por vida, ofrecer servicios para discapacidades de larga duración y extender la cobertura de los dependientes a jóvenes adultos sin seguro propio son pasos significativos hacia una reforma genuina del sistema de salud. Exhortamos al Congreso a que se mantengan estas disposiciones.
Estos criterios morales y objetivos de política pública no son asuntos marginales ni preocupaciones de intereses especiales. Esta legislación es acerca de la vida y la muerte, de quiénes pueden llevar a sus hijos al doctor y quiénes no, de quién se puede costear un seguro médico decente y quiénes se quedan fuera arreglándoselas como puedan.

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