Cuando mi esposo y yo empezamos a utilizar la planificación natural de la familia hace 23 años, no anticipamos que se convertiría en un modo de vida. Lo veíamos como una decisión privada, pero terminamos hablando con parejas comprometidas (varios miles según nuestros cálculos), escribiendo artículos, presentando conferencias y enseñando. ¡Vaya que privacidad la nuestra!
Cuando nos casamos en 1977, nadie nos habló de la moralidad de las opciones del control natal. En vez de pedir ayuda empezamos a usar anticonceptivos orales –igual que lo hacían muchas otras parejas católicas– y, cuando resultaron insatisfactorios, probamos los métodos que obstaculizan la concepción.
A fines de la década de 1970, nos encontramos con el libro de Margaret Nofziger, A Cooperative Método of Natural Birth Control [Método comparativo del control natural de la natalidad]. Ella explicaba en términos muy claros la base hormonal de los métodos modernos de la PFN, y ella presentaba su uso como algo atractivo. En el espíritu de curiosidad científica, compramos un termómetro para la temperatura base –un termómetro de mercurio marcado en décimos de grados Fahrenheit, entre 95 a 100 grados (la escala extendida los hace más precisos). Empezamos a notar las temperaturas en un cuaderno de laboratorio que teníamos de los días en que ambos estudiábamos ciencia. Mi primer ciclo fue demasiado complicado para principiantes, pero el segundo realmente mostró el alza de la ovulación que se mantuvo durante tres días. Le señalé a mi esposo que no era fértil en este ciclo y que no tendríamos que usar obstaculizadores. Más nunca nos hemos dado marcha atrás.
¿Qué sucedió para convencernos de que esto es mucho mejor? ¿Qué convenció a un matrimonio joven para que aceptara un método de planificación familiar que implica abstinencia periódica? Y, ¿por qué una pareja de mediana edad, cerca de la menopausia, persiste en usar este método?
Inicialmente tuvo mucho que ver con la satisfacción que sentíamos, física y emocionalmente. Lo físico es más bien obvio, pero lo emocional fue un bono inesperado. Resultó que hacer el amor sin barreras físicas entre nosotros significaba hacer el amor sin barreras emocionales también. Requería mucha confianza y amor mutuo que no habíamos necesitado antes.
Con el paso del tiempo, nos dimos cuenta que nuestro matrimonio crecía en gracia. Hasta veíamos como otros nos consideraban una pareja modelo. Un sacerdote amigo comentó una vez que si algún día nos divorciábamos ¡destruiríamos su concepto de lo que es un matrimonio cristiano! Como es de esperarse ese comentario nos asustó bastante, pero también nos sentimos honrados y retados. No somos, de ninguna manera, perfectos, pero sí estamos comprometidos a hacer que nuestro matrimonio funcione lo más perfectamente posible en este mundo. Usar la PFN es algo "casi gratis" –es algo que podemos hacer con muy poco esfuerzo y que estamos seguros está en armonía con la voluntad de Dios. Tiene su efecto en la manera en que nos tratamos mutuamente y nos presentamos al mundo.
Notablemente, varios de nuestras amistades y conocidos aprendieron a usar la PFN después de enterarse de que nosotros la usábamos, aunque no habíamos tratado de "predicar" sobre sus beneficios.
Las incidencias de divorcio entre los que usan la planificación familiar natural tienden a ser muy bajas. No sé si es porque los que usan la PFN son católicos comprometidos, o porque la comunicación necesaria para usar la PFN con éxito ayuda a esos matrimonios. Mi experiencia y lo que siento, me dicen que la combinación de compromiso y comunicación es lo que fomenta los matrimonios felices.
Más de un año después de que empezamos a usar la PFN, empezamos la búsqueda de nuestro primer hijo. Nuestra decisión de esperar se había basado en cuestiones financieras y médicas que finalmente se alejaron cuando llevábamos casi tres años de casados. Anna nació una cuantas semanas después del cuarto aniversario de nuestra boda. Varios meses después nos dimos cuenta que necesitábamos más información si queríamos seguir usando la PFN con éxito. La lactancia estaba disminuyendo mi fertilidad, pero queríamos saber si estaba en el camino de regreso a mis ciclos regulares. Lamentablemente, en 1981 no se sabía mucho sobre los efectos de la lactancia en la fertilidad. Asistimos a un curso basado en el método sintotérmico –y aunque las clases no fueron tan útiles como queríamos, nos introdujo a la comunidad local de la PFN. Cuando nuestro segundo hijo nació en 1984, la doctora Evelyn Billings había publicado su libro con Ann Westmore, El Método Billings, que daba mucho más información sobre la lactancia y la fertilidad.
Nuestro tercer hijo nació en 1986. Para esa fecha el impacto de la lactancia en la fertilidad había atraído el interés de la comunidad científica, y se inició un estudio sobre el regreso a la fertilidad para las madres lactantes. Uno de los centros de estudio estaba en la Universidad de Georgetown y tuve la buena fortuna de ser reclutada como sujeto. Este estudio eventualmente resultó en el Método de Amenorrea por la Lactancia (LAM por sus siglas en inglés) que permite a las madres lactantes confiar en la infertilidad natural de la lactancia durante los primeros seis meses después del nacimiento de un bebé, si cumplen ciertas condiciones.
Desde ese punto en adelante nos convertimos en una "pareja testimoniante" para varios programas de preparación matrimonial. En 1989 tomamos el curso de capacitación para maestros.
Después del nacimiento de nuestro cuarto hijo en 1992, pude usar las principios desarrollados en el estudio de LAM para evitar otro embarazo. En todos esos embarazos, pude calcular con exactitud la fecha de nacimiento del bebé porque tenía una cartilla de mis ciclos y podía identificar con precisión el día de la ovulación.
¿Qué es la Planificación Familiar Natural?
Fundamentalmente, la PFN es un método para observar las señales y síntomas de los ciclos de fertilidad e infertilidad y con esa información evitar o lograr un embarazo. Presume que el esposo será fértil durante el curso de su vida. Los dos síntomas principales que una mujer observa son los cambios en su temperatura durante el día y los cambios en el moco cervical. Aprender a observar y a llevar una cartilla con esos cambios e interpretarlos puede llevarse unas tres o cuatro clases, incluyendo seguimiento individual.
Hay varios métodos disponibles en Estados Unidos. Los dos más populares son el método del moco cervical (conocido popularmente como el Método de la Ovulación u OM (por sus siglas en inglés) y el método sintotérmico (STM por sus siglas en inglés). El OM implica aprender a reconocer y a llevar una cartilla sobre el moco cervical de la mujer. El STM incluye información sobre el moco cervical, la temperatura base del cuerpo y señales secundarias de la fertilidad tales como la sensibilidad de los senos y dolor a mediados del ciclo. Variaciones de estos métodos son muy comunes y han dado como resultado varios programas para la PFN, muchos de los cuales están disponibles en Estados Unidos (vea el final del artículo). Los maestros, por lo regular, están entrenados en sólo uno de los métodos, y generalmente lo practican en su vida. Puede ser que sean maestros voluntarios en cualquier programa de la PFN, y pueden formar parte de un programa diocesano. En todos esos casos, pueden ser certificados por el Programa de Desarrollo Diocesano para la Planificación Familiar Natural, que asegura a los clientes que los maestros estén bien capacitados en la base científica y teológica de la PFN.
Efectos prácticos de aprender a usar la Planificación Familiar Natural
Las clases de PFN son clases para tomar conciencia sobre la fertilidad, no son clases de educación sexual. Muchas parejas aprenden por primera vez que la mujer ovula una sola vez en cada ciclo y que el huevo, una vez que ha sido emitido, sobrevive menos de 24 horas. Muchos se sorprenden al enterarse de que el esperma puede sobrevivir hasta cinco días bajo condiciones favorables. Es obvio, que si se comprende cómo indicar los días de máxima facilidad se puede ayudar a las parejas a concebir. Es menos obvio, pero también cierto, que saber los días en que debía haber concebido podría llevar a las parejas infértiles a buscar ayuda más temprano. Si han venido marcando una cartilla por muchos meses, pueden empezar pruebas diagnósticas de infertilidad antes, lo cual puede ser importante para parejas que están a finales de sus años 30 y les queda menos tiempo para buscar las causas y soluciones que a las parejas más jóvenes. Cuando una pareja logra un embarazo pueden basarlo desde el día de la concepción, en vez de depender de la última menstruación, lo cual puede causar equivocación.
Para las mujeres que quieren evitar un embarazo, el método puede darles tranquilidad. Al familiarizarse con sus ciclos, cualquier mujer puede aprender cuando está cerca de su ovulación y cuando ésta ha pasado. Con ese conocimiento puede predecir el primer día de su primer ciclo con mucha seguridad.
Algunos doctores tienen serias dudas sobre la eficacia de la PFN para evitar los embarazos. Muchos estudios, sin embargo, han mostrado que son tan efectivos como los métodos artificiales. Algunos continúan asociando la PFN con el antiguo "método del ritmo" que tenía una tasa de embarazos de un 20% –es decir que 20 mujeres de cada 100 podían concebir durante un año de uso, comparadas a 85 de 100 si no se hace nada para evitar un embarazo.1 Las parejas que observan el método fielmente, muy raras veces tienen la sorpresa de un embarazo inesperado, aunque claro está que ocasionalmente ocurren. Algunas parejas observan las reglas fielmente, otras empiezan a buscar "atajos" a las reglas, especialmente si no están completamente decididos a evitar un embarazo. El único método que es 100% eficaz para evitar embarazos es la abstinencia total, ya que hasta la esterilización tiene cierta tasa de embarazos.2
La diferencia principal entre la PFN y los anticonceptivos artificiales no es su eficacia sino su intención. Los que usan la PFN nunca interfieren deliberadamente para impedir el poder de la fertilidad que es parte del regalo que los esposos se dan mutuamente cuando se casan. Las parejas sí toman en cuenta el hecho de que la mujer no es siempre fértil; pero mutuamente respetan ese don cuando a veces escogen no hacer uso de él. Esa aparente pequeña diferencia ha tenido mucho significado en nuestro aprecio mutuo y en el carácter especial de nuestra vida matrimonial.
La abstinencia es el mayor obstáculo para muchas parejas. Muchas parejas deberán abstenerse unos 10 a 12 días en cada ciclo. No hay duda de que eso puede ser difícil y que algunas veces la dificultad lleva a la decisión de ¡tener un bebé! Otras veces, simplemente puede ser frustrante. Aunque los maestros de la PFN sugieren buscar maneras no genitales de mostrarse el amor, la realidad es que cualquier pareja sabe la diferencia entre vaciar la lavadora de platos y hacer el amor. Parejas muy bien motivadas recuerdan que hacen esto por amor mutuo y continúan su vida. Hasta las parejas que usan anticonceptivos tendrán temporadas que deberán abstenerse –durante una enfermedad o después del nacimiento de un hijo, por ejemplo, o cuando un cónyuge está viajando. La abstinencia periódica puede recordar a las parejas sobre su amor y sobre el deseo que el uno tiene por el otro, que puede produce el "efecto de otra luna de miel" cuando finalmente termina. Pero algunas veces, el único recurso es ¡apretar los dientes y esperar que concluya!
Retos especiales... y recompensas
Para las parejas al borde de la fertilidad, tales como la lactancia y la cercanía de la menopausia, la PFN presenta retos especiales. Para las madres lactantes, las reglas para la LAM pueden ayudar a guiar durante los seis primeros meses de la vida del bebé. Después de esos seis meses (o antes, si la pareja lactante no cumple los requisitos de LAM), la observación y las anotaciones en la cuartilla darán amplio aviso del regreso a la fertilidad. Es importante para estas madres consultar su maestro de PFN, especialmente si esta es la primera experiencia después de un parto. La tasa de embarazos para LAM es menor de un 2%.3
Aunque ahora se entiende mucho más sobre el retorno de la fertilidad mientras se amamanta un bebé, la disminución de la fertilidad en la perimenopausia es casi desconocido. Ese período perimenopáusico requiere un compromiso aun más profundo por parte de la pareja, porque la falta de información sólida y la respuesta tan individual de cada mujer durante los años en que los niveles hormonales disminuyen pueden convertir la identificación de sus días fértiles en un reto mayor. Las reglas conservadores de la PFN podrían requerir tiempos más largos de abstinencia que pueden ser difíciles para un matrimonio. Aunque las tasas de embarazos son bajas para mujeres a finales de sus 40, casi todo el mundo conoce de alguien que tuvo un bebé a esa edad y eso añade a la ansiedad generalizada cuando se trata de evitar un embarazo a esa edad. Y por supuesto, los otros cambios de la cercana menopausia pueden hacer esto aún más difícil. El comprender dónde están en el proceso de la perimenopausia facilitará este paso, y con amor y paciencia, las parejas pueden atravesar esta etapa con cierta facilidad.
Las parejas que optan por aprender la planificación natural de la familia después de haber usado los anticonceptivos hormonales pueden encontrar la PFN un reto particularmente difícil, pero frecuentemente son los más persistentes sobre cómo aprender y practicar la PFN. Esas parejas comprenden los efectos ancilares de los medicamentos que han venido usando, —el aumento de peso, la disminución de la libido, etc.– y precian el ahorro de más de $360 anuales. Además, los anticonceptivos orales (la píldora) puede provocar que el moco cervical sea escaso o confuso durante varios meses después de descontinuar su uso. La ovulación puede tardar varios meses en regresar después de descontinuar las inyecciones de Depo-Provera, lo cual también interrumpe el flujo de moco cervical. Pero esas parejas están muy motivadas a dejar que sus cuerpos y su fertilidad regresen a la normalidad e insisten en usar la PFN.
Los beneficios de la planificación familiar natural –conocimiento de sí, satisfacción conyugal, crecimiento espiritual para el esposo y la esposa– hacen que la PFN sea algo especial. Nadie niega que a veces ocurren embarazos inesperados y que la abstinencia a veces es difícil. Pero lo que optan por vivir según las enseñanzas de la Iglesia sobre la planificación de la familia y la paternidad responsable encuentran que su matrimonio y su familia son una gran bendición, no sólo para ellos mismos sino para sus amistades y la comunidad que los rodea.
____________________________
Lee Ann Doerflinger es maestra de la planificación familiar natural en la arquidiócesis de Washington. Traducción: Dr. Marina A. Herrera, Bethesda, MD.
- H. Klaus, MD. Natural Family Planning: A Review (1995 ed.). Bethesda, Md.: PFN Center of Washington, D.C., 1995; H. Fu et al., "Contraceptive Failure Rates: New Estimates from the 1999 National Survey of Family Growth," Family Planning Perspectives Vol. 31 #2 (March/April 1999)
- R. Hatcher et al. (eds.), Contraceptive Technology (17th rev. ed.). New York: Ardent Media, Inc., 1998, at 546.
- Ibid., at 593.
Cómo puede promover la Planificación Familiar Natural en su parroquia
- Conozca las enseñanzas católicas básicas sobre la sexualidad humana, el amor conyugal y la paternidad responsable. (Vea los Recursos para la PFN.) Los documentos principales de la Iglesia se pueden conseguir en línea de /prolife/issues/nfp o http://www.vatican.va/archive/index_sp.htm. Su coordinador diocesano para la PFN puede responder a sus preguntas, informarle sobre los cursos disponibles localmente, o darle el nombre de una maestra certificada de la PFN.
Nota: El ministerio de su diócesis para la PFN puede ser parte de la Oficina para la Familia, la Oficina Pro-Vida o podría también ser parte del departamento de educación de un hospital católico. Si su diócesis no tiene un ministerio activo para la PFN, contacte el Diocesan Development Program for PFN at 202/ 541-3240 para más información.
- Contacte los que ofrecen recursos de catálogos gratis y muestras. Con el permiso de su párroco, coloque volantes y folletos sobre el don de la vida, la PFN, y la paternidad responsable en los estantes para publicaciones.
- Done vídeos sobre la PFN a la biblioteca para préstamos de su parroquia.
- Su coordinador diocesano para la PFN puede informarle sobre los programas, recursos y conferencistas disponibles en la localidad (incluyendo parejas testimoniantes y médicos y enfermeras que sólo recomiendan la PFN), y con la aprobación de su párroco, y ayudarle a organizar una sesión en la parroquia para la toma de conciencia sobre este asunto. Podría organizar esta sesión durante la Semana Nacional de PFN (Julio 20-26, 2003), Jornada Mundial del Matrimonio, o mes Respeta la Vida (Octubre).
- Anuncie fechas y números de contacto para las clases sobre la PFN en sitios prominentes –en anuncios para boletines, anuncios desde el púlpito y en las secciones para actos parroquiales de los periódicos diocesanos y locales.
- Rece por las parejas en su parroquia y por la comunidad de PFN local y nacional.
Copyright © 2002, United States Conference of Catholic Bishops, Washington, D.C. Derechos reservados.
Para una amplia variedad de materiales (incluyendo folletos con información básica en español e inglés)y para más información sobre los programas de PFN en su área contacte a:
Diocesan Development Program for PFN, United States Conference of Catholic Bishops
3211 4th St. N.E.
Washington, D.C. 20017
PFN@usccb.org
www.usccb.org/prolife/issues/nfp
Organizaciones nacionales proveedores de materiales
Estas organizaciones ofrecen una gran variedad de materiales, desde folletos con información básica y vídeos a libros completos y materiales para la preparación de maestros en los diversos métodos de la PFN. Algunos ofrecen materiales en español:
Billings Ovulation Method Association (BOMA)Además, programas para la preparación de maestros diocesanos se ofrecen en las siguientes (arqui)diócesis: Boston, Newark, Washington, D.C., Kansas City, Cleveland, Erie, Harrisburg, San Antonio y San Diego.
P.O. Box 16206
St. Paul, MN 55116
651-699-8139
boma-usa@msn.com
Couple to Couple League
P.O. Box 111184
Cincinnati, OH 45211
513-471-2000
ccli@ccli.org
www.ccli.org
Family of the Americas Foundation
P.O. Box 1170
Dunkirk, MD 20754
301-627-3346
family@upbeat.com
www.familyplanning.net
Marquette University Institute for PFN
College of Nursing
Marquette University
Milwaukee, WI 53233
414-288-3838
fehring@vms.csd.mu.edu
Northwest Family Services, Inc.
4805 N.E. Glisan Street
Portland, OR 97213
503-215-6377
nfs@nwfs.org
www.nwfs.org
Pope Paul VI Institute, (Creighton Model FertilityCare™ System)
6901 Mercy Road
Omaha, NE 68106
www.popepaulvi.com
Documentos importantes de la Iglesia sobre el matrimonio y la familia Arcanum Divinae Sapiente: Sobre el matrimonio cristiano, del Papa León XIII, 1880. Afirma el matrimonio como vocación y medio de santificación.
Casti Connubii: Sobre el matrimonio cristiano, del Papa Pío XI, 1930. Explica la enseñanza de la Iglesia sobre el matrimonio: su naturaleza y propósito, los tres fines del matrimonio, errores y vicios opuestos al matrimonio, y cómo responder a estos vicios.
Humanae Vitae: Sobre la regulación de los nacimientos, del Papa Pablo VI, 1968. Reafirmó la enseñanza de la Iglesia sobre el matrimonio y cómo se relaciona al aborto y a la anticoncepción.
Familiaris Consortio: Sobre la familia, del Papa Juan Pablo II, 1981. El Santo Padre llama esta encíclica la "suma" de su enseñanza sobre el matrimonio y la familia.
Evangelium Vitae: El Evangelio de la Vida, del Papa Juan Pablo II, 1995. Explica cómo las enseñanzas de la Iglesia sobre la santidad de la vida y la dignidad humana fluyen de la verdad central del amor de Dios por la humanidad, expresada plenamente en la persona de Jesucristo. Nos llama a responder a ese amor derrotando la cultura de la muerte y construyendo la cultura de la vida.
Donum Vitae: Instrucción sobre el respeto de la vida humana naciente y la dignidad de la procreación, Congregación para la Doctrina de la Fe, 1975. Examina las cuestiones morales de la fertilidad, la procreación y las tecnologías de la reproducción y ofrece consejos pastorales para las parejas infértiles.
Los documentos de la Iglesia se pueden obtener de www.pauline.org o llamando a Pauline Books & Media, 800-876-4463. Muchos también están disponibles en línea en www.usccb.org/prolife o de www.vatican.va/archive/index_sp.htm
Lecturas recomendadas sobre los métodos principales
Sobre el método sintotérmic
The Art of Natural Family Planning [El arte de la planificación familiar natural], por John F. y Sheila K. Kippley. Cubre todos los aspectos de la PFN desde los antecedentes teológicos y filosóficos hasta la información práctica sobre el método sintotérmico (Cincinnati, Ohio: Couple to Couple League, 1996).
Sobre el método del moco cervical
El Método Billings, por la Dra. Evelyn Billings y Ann Westmore. Introducción y explicación científica del método Billings con abundancia de investigaciones de apoyo (Se puede pedir en español de www.billingsmethod.com/bc_307.htm).
Amor y familia, por Mercedes Arzu Wilson. Metodología básica para entender e interpretar las señales del moco cervical incluyendo diagramas fáciles de entender e información para mantener una cartilla. Ediciones Palabra, S.A. 1998.
Libros sobre la teología del matrimonio y el amor conyugal
Marriage and Family in the Documents of the Magisterium [Matrimonio y familia en los documentos del Magisterio], por Ramon Garcia de Haro, traducido del italiano por William E. May. La teología del matrimonio, explicando los documentos de la Iglesia desde el Concilio hasta el presente (Ignatius Press, 1993).
Man and Woman [Hombre y Mujer], por Dietrich Von Hildebrand. Examen filosófico de la naturaleza del hombre, la mujer y el matrimonio, notable por la gran reverencia y respeto del autor por la alianza matrimonial (Sophia Press, 2001).
Amor y responsabilidad, estudio de moral sexual, Karol Wojtyla. Escrito por el Papa Juan Pablo II cuando era obispo de Krakow, este libro es notable por su increíble habilidad de usar las ideas doctrinales que son la base de la teología del matrimonio y volverlas concretas y prácticas para el lector común (Plaza & Janés, Barcelona, 1996).
Covenant of Love: Pope John Paul II on Sexuality, Marriage, and Family in the Modern World [Alianza de amor: El Papa Juan Pablo II sobre la sexualidad, el matrimonio y la familia en el mundo contemporáneo], por Richard M. Hogan y John M. Levoir. Comentario y explicación de las enseñanzas del Papa Juan Pablo II acerca del matrimonio y sus contribuciones especiales y notables al entendimiento teológico del matrimonio y la familia (Ignatius Press, 1992).
Why Humanae Vitae Was Right: A Reader [Por qué Humanae vitae estaba en lo cierto: Lecturas], ed. por Janet E. Smith. Colección de ensayos escritos en ocasión del 25 aniversario de Humanae Vitae destacando la naturaleza profética de este documento y explicando más completamente y a fondo su significado (Ignatius Press, 1993).
Vídeos
"Natural Family Planning: An Alternative For You"
Sacred Heart Medical Center Dept. of Education Services West 101 Eighth Avenue
Spokane, WA 99204 509-455-3131
"Contraception: Why Not?" One More Soul
616 Five Oaks Avenue Dayton, OH 45406
800-307-7685
En vídeo y audio
"Natural Family Planning: Planning Your Family Together"
Archdiocese of Boston PFN Program
2121 Commonwealth Avenue
Brighton, MA 02135
617-783-5800
Natural Family Planning
Phoenix Natural Family Planning Center
400 North 30th Street Phoenix, AZ 85008
602-225-0636
Check www.usccb.org/prolife/issues/nfp for a complete resource listing.

![[home]](/prolife/images/usccb_logo.gif)