Foro Asuntos de Vida

Estados Unidos Pro Vida
Deirdre A. McQuade

29 de mayo de 2009

Hace varios años, la organización de defensa del aborto, NARAL, decidió quitar de su nombre la palabra “aborto”. Fundada originalmente en 1969 como la National Association for the Repeal of Abortion Laws (Asociación Nacional para la Revocación de las Leyes contra el Aborto), NARAL se cambió el nombre al de Liga Nacional para la Acción por el Derecho al Aborto en 1973, cuando Roe v. Wade legalizó el aborto en todo el país. En 2003, la “palabra tabú con A” se debe de haber vuelto demasiado desagradable o ineficaz para promover los “derechos reproductivos”. NARAL dejó de nombrar al aborto por completo, pero mantuvo su acrónimo y se llamó “NARAL Pro-Choice America” (NARAL, Estados Unidos Pro Elección). Es de suponer que ahora “NARAL” no significa nada.

Cada vez está más claro que “Pro-Choice America” (Estados Unidos Pro Elección) tampoco significa nada. Según recientes encuestas de opinión en todo el país, el apoyo por el aborto está disminuyendo y los Estados Unidos se están volviendo Esta tendencia comenzó a principios de la década de 1990, durante el debate público sobre el aborto por nacimiento parcial, en el que la comunidad católica fue prominente. El apoyo a Roe llegó a su apogeo en 1991 y viene decayendo desde entonces.

La encuesta de Gallup sobre valores y creencias que se dio a conocer el 15 de mayo muestra que los estadounidenses están dando un giro espectacular hacia una mayor oposición al aborto. Por primera vez, un 51 por ciento mayoritario de los adultos se identificó como pro vida; un aumento de 8 puntos por encima de la cifra del año anterior. Solo un 42 por ciento se calificó como pro elección. Más mujeres han adoptado la postura pro vida, y esta es la primera vez en nueve años que un número considerablemente mayor de hombres y mujeres se manifiestan pro vida en lugar de pro elección. En total un 75 por ciento piensa que el aborto debería ser ilegal en cualquier circunstancia (22%) o legal solo en determinadas circunstancias (53%). Solo el 23 por ciento cree que el aborto debería ser legal en cualquier circunstancia. De esta manera, menos de uno de cada cuatro está de acuerdo con el estado actual de la legislación sobre aborto según Roe v. Wade, que permite el aborto a pedido durante los nueve meses del embarazo. Otras encuestas llevadas a cabo por Gallup, el Pew Research Center y la Universidad Quinnipiac mostraron hallazgos similares.

Es alentador saber que vivimos en los “Estados Unidos Pro Vida”. Esto es una señal realmente esperanzadora para las mujeres y sus hijos. Pero las encuestas no resultan sorprendentes porque vemos que sus resultados son confirmados por un fuerte aumento del activismo pro vida a nivel popular. Los Estados Unidos Pro Vida se han movilizado en tres campañas importantes de los últimos tiempos gracias al trabajo de un pequeño equipo en el National Committee for a Human Life Amendment (NCHLA), organización asociada a la USCCB.

Durante la campaña contra la presentación del proyecto de Ley de Libertad de Elección (FOCA, sigla en inglés) o medidas legislativas semejantes, se distribuyeron más de 34 millones de tarjetas postales para enviar al Congreso. Millones de personas hablaron en defensa de las leyes pro vida, que se lograron con mucho esfuerzo y han salvado innumerables vidas desde Roe; leyes como las que contienen prohibiciones de usar fondos públicos o las que exigen la participación de los padres.

Después de eso, los Estados Unidos Pro Vida se pusieron a trabajar nuevamente, y se enviaron 340,000 mensajes al Departamento de Salud y Servicios Humanos insistiendo en que continuara la protección de los derechos de conciencia de los profesionales de la salud. Más de 73,000 de estos mensajes fueron enviados por medio del centro de acción en línea de NCHLA. En mayo, ese mismo centro de acción hizo llegar al Congreso y a los NIH decenas de miles de comentarios que se oponían a la investigación destructiva con células madre embrionarias y pedían alternativas éticas a la misma.

Mientras nos hacemos escuchar por quienes elaboran las políticas, debemos también rezar para que tomen decisiones sabias para el bien común. El Secretariado Pro Vida ha publicado algunas oraciones que podrían resultar útiles en: www.usccb.org/prolife/liturgy/liturgicalprayers.shtml .

Ha llegado el momento de ser pro vida con valentía y amor: no solo porque somos la mayoría, sino porque las familias están más que deseosas de enterarse de la esperanza que tenemos para compartir.

Deirdre A. McQuade es Subdirectora de Políticas y Comunicaciones en el Secretariado de Actividades Pro Vida de la Conferencia de Obispos Católicos de EE. UU.  Visite www.usccb.org/prolife para saber más de las actividades pro vida de los obispos.