Ella -- no es un encanto
Por Susan E. Wills
25 de junio de 2010
La reciente recomendación por parte de un panel de asesores de la Administración de Drogas y Alimentos (FDA, sigla en inglés) para que se apruebe la venta de Ella (ulipristal acetate) como “anticonceptivo de emergencia” era prácticamente una conclusión inevitable. No puedo recordar la última vez que la FDA rechazara una solicitud para una droga o dispositivo nuevo para la “salud reproductiva”, sin importar lo riesgoso que terminara siendo para madres y niños por nacer.
La agencia rutinariamente aprueba drogas y dispositivos para impedir la reproducción que luego demuestran ser inaceptablemente peligrosos para las mujeres: la píldora con una alta dosis de estrógenos, el dispositivo intrauterino Dalkon Shield, las varillas de Norplant, las inyecciones de Depo-Provera, nonoxynol-9 y el parche Ortho Evra , solo para mencionar algunos. Como prueba del grado de riesgo que tolera la FDA en la farmacopea de salud reproductiva, la FDA no ha retirado el parche, a pesar de su conexión con la muerte de al menos 29 mujeres jóvenes aparentemente sanas debido a coágulos sanguíneos. Aunque algunos funcionarios de la FDA tal vez crean que estas muertes son una desventaja aceptable para que otras puedan evitar el embarazo, sin duda la familia de las víctimas se sientan de manera diferente.
Pero el riesgo aún no cuantificado para las madres es solo parte del problema con Ella.
Es simplemente falso y engañoso promocionar Ella como un “anticonceptivo de emergencia” como Preven y Plan B. Dependiendo cuando se tomen en relación a la ovulación y al acto sexual, Preven y Plan B pueden actuar fundamentalmente como anticonceptivos (por ejemplo, interrumpiendo la ovulación), o a veces como abortivos en etapa temprana (mediante modos de acción que interfieren con el movimiento del embrión al útero o la capacidad de implantarse allí).
La razón por la cual Ella es mucho más efectiva que Preven y Plan-B, y la razón por la que Ella sigue funcionando cinco días (o más) después de “sexo sin protección”, es que Ella, al igual que su cercana prima química RU-486, bloquea los receptores de progesterona en la pared del útero. Esto destruye la capacidad de los órganos reproductivos de la madre de producir la progesterona necesaria para sostener el embrión durante las primeras 10 semanas de embarazo.
Ella está formulada precisamente para evitar que un ser humano recién concebido se implante en la pared uterina y reciba alimentación de esta, o para que interrumpa el proceso si ya ha comenzado, y es por eso que la Asociación Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos Pro Vida correctamente llama a Ella una droga embrioncida.
Asimismo, como Daniel Cardenal DiNardo señaló en su carta del 17 de junio a la FDA: “Millones de mujeres estadounidenses, incluso aquellas que deseen utilizar un anticonceptivo para evitar la fertilización en diversas circunstancias, personalmente nunca elegirían abortar. Serían mal aconsejadas por una campaña engañosa que presenta [a Ella] simplemente como un ‘anticonceptivo’.
Según se la utilizó en estudios en animales, Ella mató embriones de ratas, conejos y monos, y ocasionó defectos congénitos severos en embriones en gestación avanzada cuando se administró. Este es un punto importante. En las tres pruebas clínicas importantes, se descubrió más tarde que algunas mujeres estaban embarazadas antes del acto sexual para el cual buscaban “anticoncepción de emergencia”. Además, los ensayos demostraron que Ella no mata a los embriones humanos recién concebido en aproximadamente un 2% de los casos. Los sobrevivientes pueden entonces padecer anomalías congénitas severas. Por último, se detectó Ella en tejidos maternos 14 días después de la toma de la droga, por lo tanto la droga también podría causar deformaciones en los niños concebidos durante ese período o matarlos.
La FDA debe abandonar la fantasía de que Ella es un anticonceptivo, y rechazarla para proteger la vida y salud de los niños expuestos a esta píldora venenosa.Susan Wills es Directora Adjunta para Educación y Difusión en el Secretariado de Actividades Pro-Vida de la USCCB. Para más información acerca de las actividades pro vida de los obispos, visite www.usccb.org/prolife.