Foro Asuntos de Vida

Líneas en la arena
Tom Grenchik

7 de agosto de 2009

A medida que los miembros del Congreso se vuelven a sus estados para el receso de agosto, tenemos ahora una imagen más clara de la postura de cada uno sobre la reforma del sistema de salud. Si bien los obispos de los EE. UU. apoyan una reforma auténtica de los servicios de salud, hay un límite claro que separa a nuestros obispos de algunos líderes del congreso.

El 17 de julio, el obispo William Murphy, presidente del Comité de Justicia Nacional y Desarrollo Humano de la USCCB, le escribió al Congreso lo siguiente: “La USCCB espera con interés la posibilidad de trabajar con ustedes para una reforma satisfactoria del sistema de salud de manera que ofrezca atención médica universal, asequible y de calidad, que proteja y respete la vida y dignidad de todas las personas desde la concepción hasta la muerte natural”. Después el Obispo Murphy trazó un límite al declarar que: “ningún plan de reforma sanitaria debería obligarnos, a nosotros ni a otros, a pagar por la destrucción de la vida humana, ya sea con fondos del gobierno o de la cobertura obligatoria del aborto”.

Algunos parecieron sorprenderse con esto, ya que hasta hace poco los proyectos de ley sobre la reforma de los servicios de salud no mencionaban específicamente el aborto. Aquellos con memoria más larga tal vez recuerden que la ley de Medicaid tampoco menciona el aborto, pero estaba financiando 300 mil abortos por año hasta que en la década de 1970 pusimos fin a eso con la enmienda Hyde. De todas formas, se han derrotado en los comités numerosas enmiendas para evitar que el aborto sea incluido en la reforma del sistema de salud, y ahora ha quedado claro que algunos líderes tienen toda la intención de amenazar el proceso de reforma de la salud obligando a los estadounidenses a aceptar la cobertura obligatoria del aborto o a financiar ilimitados abortos con su seguro de salud.

El cardenal Justin Rigali, Presidente del Secretariado de Actividades Pro Vida de los obispos católicos de los EE. UU., reiteró en una carta del 29 de julio a la Comisión de Energía y Comercio de la Cámara de Representantes que: “la reforma muy necesaria no debe volverse un instrumento para promover un programa de ‘derecho al aborto’ ni para revocar las antiguas políticas, actualmente vigentes, en contra de la cobertura obligatoria y la financiación de abortos con fondos federales”. El Cardenal instó a los miembros de la Comisión a mantener las antiguas políticas federales que impiden que el gobierno promueva el aborto y que respetan la libertad de conciencia.

Pero el Obispo Murphy y el Cardenal Rigali no son los únicos que han trazado límites. Millones y millones de católicos estadounidenses los apoyan. Previamente, este año, las diócesis de todo el país superaron todos los precedentes al encargar más de 34 millones de tarjetas postales para que sus fieles pudieran instar al Congreso a “mantener vigentes las leyes que impiden que el gobierno federal financie y fomente el aborto”. Ahora que los miembros del Congreso están volviendo a sus estados, es necesario recordarles este mensaje en la comunidad local, en el contexto de la reforma del sistema de salud.

Mientras el Congreso se toma vacaciones, han quedado pendientes varias propuestas. Es necesario examinar estas propuestas para ver en qué medida proporcionan cuidados universales de la salud, asequible y de calidad, y cómo afectan a los inmigrantes y a los pobres. Pero una cosa es segura. Los proyectos de ley que ya han aprobado las comités de la Cámara de Representantes y el Senado incluyen la cobertura obligatoria y la financiación de abortos, y ese es un límite que nunca podremos cruzar.

Es el momento de tomar medidas. Comuníquense con los miembros del congreso por correo electrónico, llamadas telefónicas o cartas por fax. Para enviar correos electrónicos, pueden visitar www.usccb.org/prolife y presionar en la Health Care Reform Action Alert (Alerta para tomar acción: La reforma del sistema de salud). También pueden llamar a la central telefónica del Capitolio de los EE. UU., asistir a debates públicas o llamar a las oficinas locales de su representante y sus senadores. Puede encontrar la información de contacto completa en los sitios web de los miembros, en www.house.gov y www.senate.gov.

El mensaje es sencillo: “Apoye una reforma auténtica del sistema de salud que respete la vida y la dignidad de todos. Un proyecto de ley de reforma del sistema de salud equitativo y justo debe excluir la cobertura obligatoria del aborto, y mantener las antiguas leyes que limitan la financiación de abortos y protegen la libertad de conciencia”.


Tom Grenchik es Director Ejecutivo del Secretariado de Actividades Pro Vida de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos. Visite www.usccb.org/prolife para más información sobre las actividades pro vida de los obispos.